Viejito soberano que adoro con el alma
Tu vida es mi ejemplo, amo tus canas Y tu piel curtida,
por soles de verano y
vientos del invierno.
Ser honrado fue tu
ley y la fortaleza tu guía.
En horas de tristeza
y duelo, te vi lleno de varonil
Paciencia, mostrándonos la fe que nos enseñaste
en la infancia. La
tristeza abrió en tu alma incurable
herida
Pero tu te enfrentas a ella disfrazando tus lagrimas.
Tu fuerza nos da fuerzas, y nunca estarás solo aunque por
dentro lo sientas.
Tu amor por el trabajo y la familia, fue siempre tu consigna.
El no bajar los brazos, ser siempre solidario, cumplir con
la palabra,
han sido tus consejos, que nunca olvidaremos.
Aunque anciano con nosotros estas, en este día del padre te quiero homenajear
Y en ti a todos los padres de mi querido Uruguay.
. Esta es otra de mis actividades, espero les guste. Besos.